Después del secado, el café se almacena en su capa protectora de pergamino para preservar su calidad y estabilidad. El café reposa en condiciones controladas durante aproximadamente tres meses, lo que permite que los granos se homogenicen y se estabilicen después del secado. Durante este período, la humedad y la estructura interna de los granos se equilibran, lo que ayuda a mejorar la consistencia en las etapas posteriores de procesamiento y tueste.
Para proteger el café durante el almacenamiento, el pergamino se mantiene en bolsas selladas GrainPro, las cuales previenen fluctuaciones de humedad y protegen los granos de la contaminación, manteniendo la integridad del café hasta que esté listo para el trillado.